Actualizado el 27 de septiembre de 2025
Receta: prepara en casa yogur de L. reuteri, L. brevis y B. infantis
También apto para personas con intolerancia a la lactosa (véanse las indicaciones más abajo).
Ingredientes (para aproximadamente 1 litro de yogur)
- 4 cápsulas de L. reuteri (de 5.000 millones de KBE cada una)
- 2 cápsulas de L. brevis
- 2 cápsulas de B. infantis (de 1.000 millones de KBE cada una)
- 1 cucharada de inulina (alternativamente: GOS o XOS en caso de intolerancia a la fructosa)
- 1 litro de leche entera (ecológica), con un 3,8 % de grasa, ultrapasteurizada y homogeneizada, o leche UHT
- (Cuanto mayor sea el contenido de grasa de la leche, más espeso será el yogur)
Nota:
- 1 cápsula de L. reuteri, al menos 5 × 10⁹ (5 mil millones) CFU (en)/KBE (de)
- CFU significa unidades formadoras de colonias; esta unidad de medida indica cuántos microorganismos viables contiene un preparado.
Indicaciones sobre la elección de la leche y la temperatura
- No utilices leche fresca. No es lo bastante estable para los largos tiempos de fermentación y no está libre de gérmenes.
- Lo ideal es utilizar leche UHT (leche de larga duración y ultrapasteurizada): está libre de gérmenes y puede utilizarse directamente.
- La leche debe estar a temperatura ambiente; como alternativa, caliéntala suavemente al baño María hasta 38 °C (100 °F). Evita temperaturas más altas: a partir de unos 44 °C, los cultivos probióticos pueden dañarse o destruirse.
Preparación
- Abre las 8 cápsulas en total y vierte el polvo en un bol pequeño.
- Añade 1 cucharada de inulina por litro de leche; sirve como prebiótico y favorece el crecimiento de las bacterias. Para las personas con intolerancia a la fructosa, los GOS o XOS son alternativas adecuadas.
- Añade 2 cucharadas de leche al bol y remueve todo bien para que no se formen grumos.
- Incorpora el resto de la leche y mezcla bien.
- Vierte la mezcla en un recipiente apto para la fermentación (por ejemplo, un tarro de vidrio).
- Ponlo en la yogurtera, ajusta la temperatura a 38 °C (100 °F) y déjalo fermentar durante 36 horas.
A partir de la segunda tanda, utiliza como iniciador 2 cucharadas de yogur de la tanda anterior.
Prepara la primera tanda con las cápsulas de bacterias.
A partir de la segunda tanda, utiliza como iniciador 2 cucharadas de yogur de la tanda anterior. Esto también se aplica si la primera tanda todavía está líquida o no ha cuajado perfectamente. Úsala como iniciador mientras huela fresca, tenga un sabor ligeramente ácido y no muestre signos de deterioro (sin moho, decoloraciones inusuales ni olor fuerte).
Por cada litro de leche:
-
2 cucharadas de yogur de la tanda anterior
-
1 cucharada de inulina
-
1 litro de leche UHT o leche entera homogeneizada y ultrapasteurizada
Instrucciones:
-
Poner 2 cucharadas de yogur de la tanda anterior en un bol pequeño.
-
Añadir 1 cucharada de inulina y mezclar con 2 cucharadas de leche hasta obtener una mezcla homogénea y sin grumos.
-
Incorpora el resto de la leche y mezcla bien.
-
Vierte la mezcla en un recipiente adecuado para la fermentación y colócalo en la yogurtera.
-
Deja fermentar a 38 °C (100 °F) durante 36 horas.
Nota: La inulina es el alimento de los cultivos. Añade 1 cucharada de inulina por cada litro de leche en cada preparación.
Si tienes alguna pregunta, estaremos encantados de ayudarte por correo electrónico en team@tramunquiero.com o a través de nuestro formulario de contacto.
¿Por qué 36 horas?
La elección de esta duración de fermentación está fundamentada científicamente: L. reuteri necesita aproximadamente 3 horas por duplicación. En 36 horas se producen así 12 ciclos de duplicación, lo que corresponde a una multiplicación exponencial y a una alta concentración de microorganismos probióticos activos en el producto terminado. Además, la maduración prolongada estabiliza los ácidos lácticos y hace que los cultivos sean especialmente resistentes.
¡Importante!
A muchos usuarios la primera tanda no les sale bien. Sin embargo, no debe desecharse. En su lugar, se recomienda utilizar dos cucharadas de la primera tanda para preparar una nueva. Si esta tampoco sale bien, comprueba la temperatura de tu yogurtera. Según la experiencia, en los aparatos cuya temperatura puede ajustarse con precisión de un grado, la primera preparación suele salir bien.
Consejos para obtener resultados perfectos
- La primera tanda suele quedar algo más líquida o granulosa. Utiliza 2 cucharadas de la tanda anterior como iniciador para la siguiente; la consistencia mejora con cada nueva tanda.
- Más grasa = mayor consistencia: cuanto mayor sea el contenido de grasa de la leche, más cremoso será el yogur.
- El yogur terminado se conserva en el frigorífico hasta 9 días.
Recomendación de consumo:
Disfruta a diario de aproximadamente media taza (aprox. 125 ml) de yogur, preferiblemente con regularidad, idealmente en el desayuno o como tentempié entre comidas. De este modo, los microbios presentes pueden desarrollarse de forma óptima y apoyar tu microbioma de manera duradera.

Preparación de yogur con leche vegetal: una alternativa con leche de coco
Si debido a una intolerancia a la lactosa estás pensando en recurrir a alternativas vegetales a la leche para preparar el yogur SIBO, debes saber que en la mayoría de los casos no es necesario. Durante la fermentación, las bacterias probióticas descomponen la mayor parte de la lactosa contenida, por lo que el yogur terminado suele tolerarse bien, incluso en caso de intolerancia a la lactosa.
Sin embargo, quienes deseen evitar los productos lácteos por razones éticas (por ejemplo, como veganos) o por preocupaciones de salud relacionadas con las hormonas presentes en la leche animal pueden recurrir a alternativas vegetales como la leche de coco. No obstante, elaborar yogur con leche vegetal es técnicamente más complejo, ya que carece de la fuente natural de azúcar (lactosa) que las bacterias utilizan como fuente de energía.
Ventajas y desafíos
Una ventaja de los productos lácteos vegetales es que no contienen hormonas como las que pueden estar presentes en la leche de vaca. Sin embargo, muchas personas informan de que la fermentación con leche vegetal a menudo no funciona de forma fiable. En particular, la leche de coco tiende a separarse durante la fermentación en fases acuosas y componentes grasos, lo que puede afectar a la textura y la experiencia de sabor.
Las recetas con gelatina o pectina ofrecen en parte mejores resultados, pero siguen siendo poco fiables. Una alternativa prometedora es usar goma guar, que no solo favorece la consistencia cremosa deseada, sino que también actúa como fibra prebiótica para el microbioma.
Receta: yogur de leche de coco con goma guar
Esta base permite fermentar yogur de coco con éxito y puede prepararse con la cepa bacteriana que elijas, por ejemplo, con L. reuteri o con un cultivo de una tanda anterior.
Ingredientes
- 1 lata (aprox. 400 ml) de leche de coco (sin aditivos como goma xantana o goma gellan; se permite la goma guar)
- 1 cucharada de azúcar (sacarosa)
- 1 cucharada de almidón de patata crudo
- ¾ de cucharadita de goma guar (¡no la forma parcialmente hidrolizada!)
-
Cultivo bacteriano de tu elección (p. ej., el contenido de una cápsula de L. reuteri con al menos 5.000 millones de UFC)
o 2 cucharadas de yogur de una tanda anterior
Preparación
-
Calentar
Calienta la leche de coco en un cazo pequeño a fuego medio hasta unos 82 °C (180 °F) y mantén esta temperatura durante 1 minuto. -
Incorporación del almidón
Mezcla el azúcar y el almidón de patata sin dejar de remover. Después, retira del fuego. -
Incorporar la goma guar
Después de unos 5 minutos de enfriamiento, incorpora la goma guar. A continuación, mezcla con una batidora de mano o de vaso durante al menos 1 minuto; esto garantiza una consistencia homogénea y espesa (similar a la nata). -
Dejar enfriar
Deja que la mezcla se enfríe a temperatura ambiente. -
Añadir las bacterias
Incorpora suavemente el cultivo probiótico (no lo mezcles). -
Fermentación
Verter la mezcla en un recipiente de vidrio y fermentar durante 48 horas a aproximadamente 37 °C (99 °F).
¿Por qué goma guar?
La goma guar es una fibra natural obtenida de la semilla de guar. Está compuesta principalmente por las moléculas de azúcar galactosa y manosa (galactomanano) y actúa como fibra prebiótica, que es fermentada por bacterias intestinales beneficiosas, por ejemplo, en ácidos grasos de cadena corta como el butirato y el propionato.
Beneficios de la goma guar:
- Estabilización de la base del yogur: Evita que la grasa y el agua se separen.
- Efecto prebiótico: Favorece el crecimiento de cepas bacterianas beneficiosas como Bifidobacterium, Ruminococcus y Clostridium butyricum.
- Mejor equilibrio del microbioma: Ayuda a las personas con síndrome del intestino irritable o heces sueltas.
- Aumento de la eficacia de los antibióticos: En estudios se observó una tasa de éxito un 25 % mayor en el tratamiento del SIBO (sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado).
Importante: no utilice la forma parcialmente hidrolizada de la goma guar: no tiene efecto gelificante y no es adecuada para el yogur.
Por qué recomendamos 3–4 cápsulas por preparación
Para la primera fermentación con Limosilactobacillus reuteri, recomendamos utilizar de 3 a 4 cápsulas (15.000 a 20.000 millones de UFC) por preparación.
Esta dosis se basa en las recomendaciones del Dr. William Davis, quien describe en su libro «Super Gut» (2022) que es necesaria una cantidad inicial de al menos 5.000 millones de unidades formadoras de colonias (UFC) para garantizar una fermentación exitosa. Una cantidad inicial mayor, de aproximadamente 15.000 a 20.000 millones de UFC, ha demostrado ser especialmente eficaz.
El contexto: L. reuteri se duplica aproximadamente cada 3 horas en condiciones óptimas. Durante un tiempo de fermentación típico de 36 horas tienen lugar unas 12 duplicaciones. Esto significa que, en teoría, incluso una cantidad inicial relativamente pequeña podría bastar para generar un gran número de bacterias.
Sin embargo, en la práctica, una dosis inicial elevada resulta conveniente por varias razones. En primer lugar, aumenta la probabilidad de que L. reuteri se establezca rápida y predominantemente frente a posibles microorganismos ajenos presentes. En segundo lugar, una alta concentración inicial garantiza un descenso uniforme del pH, lo que estabiliza las condiciones típicas de fermentación. En tercer lugar, una densidad inicial demasiado baja puede provocar un inicio retrasado de la fermentación o un crecimiento insuficiente.
Por eso recomendamos utilizar de 3 a 4 cápsulas para el primer cultivo, a fin de garantizar un inicio fiable del cultivo de yogur. Después de la primera fermentación exitosa, por lo general se puede utilizar el yogur hasta 20 veces para volver a preparar el cultivo, antes de recomendar nuevos cultivos iniciadores.
Empezar de nuevo después de 20 fermentaciones
Una pregunta frecuente sobre la fermentación con Limosilactobacillus reuteri es: ¿cuántas veces se puede reutilizar un cultivo de yogur antes de necesitar un cultivo iniciador nuevo? En su libro Super Gut(2022), el Dr. William Davis recomienda no reproducir un yogur fermentado de Reuteri durante más de 20 generaciones (o tandas) consecutivas. Pero ¿está este número fundamentado científicamente? ¿Y por qué exactamente 20, y no 10 ni 50?
¿Qué ocurre al volver a preparar el cultivo?
Una vez que has elaborado yogur de Reuteri, puedes utilizarlo como iniciador para la siguiente tanda. De este modo, transfieres bacterias vivas del producto terminado a una nueva solución nutritiva (p. ej., leche o alternativas vegetales). Es una práctica ecológica, ahorra cápsulas y se utiliza con frecuencia.
Sin embargo, la transferencia repetida plantea un problema biológico:
Deriva microbiana.
Deriva microbiana: cómo cambian los cultivos
Con cada transferencia, la composición y las propiedades de un cultivo bacteriano pueden cambiar gradualmente. Las razones son:
- Mutaciones espontáneas durante la división celular (especialmente con una alta tasa de reproducción en un entorno cálido)
- Selección de determinadas subpoblaciones (p. ej., las de crecimiento más rápido desplazan a las más lentas)
- Contaminación por microbios no deseados del entorno (p. ej., microorganismos del aire y de la microflora de la cocina)
- Adaptaciones relacionadas con los nutrientes (las bacterias «se acostumbran» a determinadas especies de leche y modifican su metabolismo)
El resultado: después de varias generaciones, ya no se garantiza que el yogur contenga la misma especie bacteriana —o al menos la misma variante fisiológicamente activa— que al principio.
Por qué el Dr. Davis recomienda 20 generaciones
El Dr. William Davis desarrolló originalmente el método del yogur de L. reuteri para sus lectores, con el fin de aprovechar específicamente ciertos beneficios para la salud (p. ej., la liberación de oxitocina, un mejor sueño y mejoras en la piel). En este contexto, escribe que un cultivo funciona de forma fiable durante «unas 20 generaciones», antes de que deba utilizarse un nuevo cultivo iniciador procedente de una cápsula (Davis, 2022).
Esto no se basa en pruebas de laboratorio sistemáticas, sino en la experiencia práctica con la fermentación y en los informes de su comunidad.
«Después de unas 20 generaciones de reutilización, tu yogur puede perder potencia o dejar de fermentar de forma fiable. En ese momento, vuelve a utilizar una cápsula fresca como cultivo iniciador.»
— Super Gut, Dr. William Davis, 2022
Justifica la cifra de forma pragmática: después de unos 20 nuevos cultivos, aumenta el riesgo de que se hagan evidentes cambios no deseados, como una consistencia más líquida, un aroma diferente o un efecto beneficioso para la salud reducido.
¿Existen estudios científicos al respecto?
Hasta ahora no existen estudios científicos concretos sobre yogur de L. reuteri a lo largo de más de 20 ciclos de fermentación. Sin embargo, sí existen investigaciones sobre la estabilidad de las bacterias lácticas a lo largo de varios pases:
- En microbiología alimentaria se considera, en general, que pueden producirse cambios genéticos después de 5–30 generaciones, según la especie, la temperatura, el medio y la higiene (Giraffa et al., 2008).
- Los estudios de fermentación con Lactobacillus delbrueckii y Streptococcus thermophilus muestran que después de aproximadamente 10–25 generaciones puede producirse un cambio en el rendimiento de la fermentación (p. ej., menor acidez o un aroma diferente) (O’Sullivan et al., 2002).
- En el caso específico de Lactobacillus reuteri, se sabe que sus propiedades probióticas pueden diferir considerablemente según el subtipo, el aislado y las condiciones ambientales (Walter et al., 2011).
Estos datos sugieren que 20 generaciones son una referencia conservadora y razonable para preservar la integridad del cultivo, sobre todo si se quiere mantener el efecto beneficioso para la salud (p. ej., la producción de oxitocina).
Conclusión: 20 generaciones como compromiso práctico
No se puede decir con exactitud científica si 20 es el «número mágico». Pero:
- Desechar el cultivo antes de llegar a 10 tandas normalmente sería innecesario.
- Preparar más de 30 tandas aumenta el riesgo de mutaciones o contaminación.
- 20 tandas equivalen aproximadamente a 5–10 meses de uso (según el consumo): un buen periodo para empezar de nuevo con un cultivo fresco.
Recomendación práctica
A más tardar después de 20 tandas de yogur, debería iniciarse un nuevo cultivo con un cultivo iniciador fresco de cápsulas, especialmente si quieres utilizar específicamente L. reuteri como «especie perdida» para tu microbioma.
Beneficios diarios
Limosilactobacillus reuteri
(antes: Lactobacillus reuteri; abreviatura: L. reuteri)
|
Beneficios para la salud |
Efecto de L. reuteri |
|
Fortalecimiento del microbioma |
Ayuda a mantener el equilibrio de la flora intestinal mediante la colonización de bacterias beneficiosas |
|
Mejor digestión |
Favorece la descomposición de nutrientes y la producción de ácidos grasos de cadena corta |
|
Regulación del sistema inmunitario |
Estimula las células inmunitarias, tiene un efecto antiinflamatorio y protege contra gérmenes dañinos |
|
Fomento de la producción de oxitocina |
Estimula, a través del eje intestino-cerebro, la liberación de oxitocina (vínculo y relajación) |
|
Profundización del sueño |
Mejora la calidad del sueño mediante efectos hormonales y antiinflamatorios |
|
Estabilización del estado de ánimo |
Influye en la producción de neurotransmisores relacionados con el estado de ánimo, como la serotonina |
|
Apoyo al desarrollo muscular |
Favorece la liberación de hormonas del crecimiento para la regeneración y el desarrollo muscular |
|
Ayuda para perder peso |
Regula las hormonas de la saciedad, mejora los procesos metabólicos y reduce la grasa visceral |
|
Mejora del bienestar |
Los efectos integrales sobre el cuerpo, la mente y el metabolismo favorecen la vitalidad general |
Bifidobacterium longum subsp. infantis
(anteriormente: Bifidobacterium infantis; forma abreviada: B. infantis)
| Beneficios para la salud | Efecto de B. infantis |
|---|---|
| Fortalecimiento del microbioma | Coloniza el intestino grueso de forma estable, favorece comunidades beneficiosas e inhibe microorganismos problemáticos |
| Mejor digestión | Utiliza fibras difíciles de digerir y produce ácidos grasos de cadena corta (principalmente acetato) |
| Barrera intestinal | Apoya la capa mucosa y las uniones estrechas, y reduce la permeabilidad |
| Regulación del sistema inmunitario | Favorece las respuestas de las células T reguladoras, aumenta la IL-10 y reduce las citocinas proinflamatorias |
| Reducción de gases y distensión abdominal | Desplaza el entorno hacia procesos con menor producción de gases |
| Alivio del síndrome del intestino irritable | Puede mejorar la consistencia de las heces y las molestias abdominales |
| Antiinflamación | Reduce la inflamación de bajo grado en el entorno intestinal |
| Piel y alergias | Apoya la tolerancia oral y puede aliviar las reacciones alérgicas |
| Equilibrio metabólico | Contribuye a perfiles favorables de ácidos grasos de cadena corta y al equilibrio de la glucosa y los lípidos |
| Bienestar | Efectos indirectos, a través del intestino y el sistema inmunitario, sobre la energía y la percepción cotidiana del bienestar |
Levilactobacillus brevis
(anteriormente: Lactobacillus brevis; forma abreviada: L. brevis)
| Beneficios para la salud | Efecto de L. brevis |
|---|---|
| Fortalecimiento del microbioma | Complementa la fracción de lactobacilos y compite con microorganismos no deseados |
| Mejor digestión | Produce ácido láctico y enzimas, y apoya la descomposición de carbohidratos |
| Barrera intestinal | Favorece la producción de mucosa y la integridad epitelial |
| Antiinflamación | Modula las respuestas inmunitarias en sentido antiinflamatorio |
| Neuroequilibrio y estado de ánimo | Ciertas cepas producen precursores del GABA y apoyan la comunicación entre el intestino y el cerebro |
| Resiliencia al estrés y sueño | Indirectamente, a través de las vías del GABA y la inflamación, y del confort intestinal |
| Reducción de gases y distensión abdominal | Reduce el pH y desplaza a los microbios productores de gas |
| Apoyo antioxidante | Puede favorecer los sistemas antioxidantes propios del organismo (p. ej., el glutatión) |
| Efectos metabólicos | Contribuye a perfiles favorables de ácidos grasos de cadena corta y a parámetros de glucosa y lípidos |
| Bienestar general | Apoyo integral al confort intestinal y la energía diaria |

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